Plagios

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17 comentarios

  1. Cuando estaba en la licenciatura preguntaba cómo es que en realidad podemos ser originales y no citar cada cinco palabras alguna posible idea nuestra, pero ciertamente es originada por otros autores.

    Creo que una cosa es atribuir ciertas hipótesis, ciertas frases, ciertas especulaciones GRACIAS alguien más, que creerse el inventor del hilo negro.

    Es robo, con todas sus letras, quien plagia a otro, sea un mal estudiante sacando de wikipedia, sea un escritor y una novela.

    Excelente texto.

  2. Yo soy creyente de que la literatura es por sobre todo el esfuerzo colectivo de muchos hombres y mujeres y que nada mas por eso merece todos los honores. Uno trata de aportar, no va por agua al pozo como me parece intentaban esos wikiliteratos; no creo sea necesario hallar nuevos métodos de autonombrarse escritor.

    Lo que se pelea en un caso de plagio es un interes comercial o de distinción; da el coraje del mundo, me imagino, pero al final uno sabe que hizo, que aportó o no. De cualquier modo es triste que la gente anteponga la vanidad sobretodas las cosas y tengan tan poco respeto por el oficio. (¡Pero hay un dios! :D)

    El texto trece de la liga que puso Carlos Meza en su comentario no deja ver el texto sino uno de un español.

    PD: Acerca de las recomendaciones, a mi me gusta el blog como está, aunque quizás sería bueno que el fondo ya no fuese blanco por que cansa un poco la vista tanto brillo.

    Un abrazo Alberto!

  3. Estimado Alberto:

    Publicado está todo en mi blog:

    http://www.cmcorp.com.mx

    Las páginas escaneadas de mi libro, las fotos del plagio, y en el mismo blog está la publicación original en Internet de mi poemario íntegro, que fue en 2004, antes de aparecer en papel en 2007.

    Aquí está en link; el cuento plagiado (el número 14) ha sido borrado y sustituido, pero aún puede verse en la versión en caché de Google, que aquí incluyo:

    http://64.233.167.104/search?q=cache:WBIMv9sqnhcJ:axxon.com.ar/rev/168/c-168cuento13.htm+Erzabeth+Sandra+Becerril&hl=es&ct=clnk&cd=9&gl=mx

    Un abrazo.

    Carlos Manuel Cruz Meza

  4. Exactamente: “No de esa manera”.

    Y a propósito de plagios: http://mamonges.blogspot.com/2008/08/un-cuento-para-chimal.html

  5. Internet es el nuevo medio masivo, yo aposté por su poder de difusión cuando comencé a publicar, mucho antes de saber qué era un “blog”… Y, curioso, los supuestos fans de esta mujercilla me atacaban con el “publica en papel y luego hablamos” (hablemos, pues).

    Claro que indigna esta situación. En mi caso sólo fue un guión de radio de una página web que ya no existe (tengo screenshots de mis archivos de computadora), todo para que la señora hija de papi organizara su lectura y vendiera libros con mala ortografía.

    Yo NO recibo un peso por mis textos aún, todo se lo queda mi patrocinador, y pongo bien claro mi copyright de “se permite el uso de estos textos en medios electrónicos siempre y cuando se me dé crédito, no se alteren y no se utilicen con fines de lucro”… Y, curioso, mis lectores han respetado eso: siempre mi link, mi nombre o seudónimo, alguna referencia. Pero, claro, sólo una “colega” “escritora” se atreve a robar tan descaradamente el trabajo de otro, aprovechándose de su popularidad entre jóvenes que terminan pensando que “anestecia” realmente se escribe así.

    Pero de eso a tomar un texto publicado en un libro… cambiarle algunas palabras y subirlo a una web extranjera… no no no. ¿Nadie se iba a dar cuenta?, ¿a cuántas otras personas se las ha aplicado así? Ahora cada que publique algo nos preguntaremos si en serio fue escrito por ella o no.

    Uno escribe bien, mal o como puede; pero robarse textos y anunciarse como egresada de SOGEM cuando Sandra sólo cursó un semestre con mi generación (38, Coyoacán) pues… bueno.

  6. WOW
    Cuanto descaro de esa seudo escritora y que fuerte ser exhibida en esos niveles, pero peca de ingenua y presupone demasiada ignorancia en los otros, con lo que sólo evidencia sus propias carencias.
    WOW
    Besos

  7. […] publicado en un libro para subirlo a una web extranjera, al fin que nadie se entera. El mismísimo Alberto Chimal (escritor, juez, profesor y Premio Nacional de Cuento San Luis Potosí) fue notificado de esta […]

  8. Estoy triste.
    Jamás he podido comprender qué gana alguien con autoengañarse.
    El placer de escribir (para mí) radica en esa abstracción, en esa lucha, en ese placer de ver una página en blanco que va llenándose por instantes con una historia, con un poema, con algo que fluye desde el interior al exterior en cierto ritmo y orden, dejando los espacios, las palabras, los tiempos, los personajes precisos. Al final la recompensa (no hablo de fama, no hablo de dinero) es enorme: esa satisfacción; ese aprendizaje constante.
    Conozco ese sufrir, esa batalla, ese tiempo que se dedica a pulir, a buscar, y jamás en mi vida me atrevería a robar parte de la existencia de alguien.
    A lo que voy es que todo acto creativo nos lleva cierto instante de tiempo; parte de nuestra vida. Un cuento, un poema, una escultura, una pintura, es dar al mundo parte de nuetras vida, y por eso siempre respeto a los creadores.
    Para mí plagiar es asesinato, y tristeza, porque además de escupir sobre el tiempo que alguien dedicó a su obra, detenemos la evolución que en este caso puede tener la literatura, y las capacidades del ser humano; dejando sin encontrar tantos rincones que aún faltan por explorar.
    En fin. Estoy triste.

    Si me lo permites Alberto, haré alguna reflexión en mi blog para ligar a esta nota.

  9. Saludos a todos!!!

    Creo que la identidad del creador es un reflejo que no se puede hurtar.

    El plagio es la oxigenación para quien no puede respirar y para quien no puede crear.

  10. Hola Alberto,
    Nunca lo hago, pero en éste caso se me hizo justo y necesario aclarar algunas cosas en mi sitio, por lo que los invito a leerlo si alguien tiene alguna duda.
    También estoy en contra del plagio. Creo que los lectores no son tontos y la verdad siempre sale a la luz. Creo también que siempre existirá gente que se querrá aprovechar de otros tanto para publicar, para que los lean, para que alguien dé oídos a infamias, gritos y demás. Nunca falta gente así. Lo importante es saber la diferencia entre una denuncia y una infamia que puede llegar a afectar a mucha gente.

    Te mando un gran abrazo.

  11. Alberto, coincido en todos los puntos que enumerás, creo que el ser que comete plagio no es más que eso, un ser miserable que está agotado. Además, pensando en el terrible ego que tienen, imagina el asco que se debe causar al saber que él ya no puede producir y tiene que robarle a un escritor “menor”.

    te dejo un saludo

    Delfín

  12. Y, bueno, sí me permiten el comentario culerón (que en realidad pretende ser una broma) ahora sí que si iban a plagiar el trabajo del señor Carlos Manuel, por lo poco que he leído de él dado este blog, tiene cosas más chingonas que plagiar. Así que Sandrita Becerril, además de tranza es medio güey…

  13. Respondo nada más a una idea de Fernando: sí, la cuestión no es el valor último de la literatura (que no depende del nombre de nadie, que es de todos y está más allá de cualquiera), sino la vanidad. Quien plagia lo hace para “darse” nombre, para destacarse. A quien plagia la literatura le importa un carajo. Busquen la defensa que intentó Ana Rosa Quintana de su propio plagio, echándole la culpa al “negro” que le redactó la novela. Cínicamente reconoce: yo no escribo, ¿para qué?, que eso lo hagan quienes no salen en la tele y no les basta con vender su imagen y su nombre. ¿Qué puede tener eso que ver con el impulsito creativo?

    (Este asunto me disgusta de veras. (Creo que la afirmación que antecede es de las poquísimas autobiográficas que aparecen aquí… Juro que es la timidez.))

    Saludos a todos.

  14. Nuevamente, agradezco a la gente que ha manifestado su solidaridad conmigo en este caso de plagio. Una persona mencionó que yo borraría su comentario en mi blog por no serme favorable, pero todos pueden leer las opiniones que se han vertido allí, sean a favor mío o de Sandra Becerril a quien, repito, no conozco. No he borrado comentario alguno. Soy un ferviente defensor de la libertad de expresión. Ni siquiera he borrado un comentario plagado de insultos y bajezas dirigidas a mí. Ni modo; ese parece ser el nivel de argumentación de algunas personas.

    Sin embargo, me gustaría hacer algunas puntualizaciones:

    1. El asunto es simple y no debe desvirtuarse: Sandra Becerril publicó un poema de mi autoría con su nombre. Eso se llama plagio.

    2. Al parecer, hay antecedentes de que lo ha hecho con anterioridad. Por lo menos eso dicen los testimonios electrónicos de otras personas.

    3. Durante los años que he escrito y publicado, he mantenido prudencia respecto a la labor de otros escritores. No me gusta descalificar gratuitamente y menos enredarme en esta clase de asuntos. Pero tampoco puedo pasar por alto el robo de una obra de mi autoría.

    4. Contrario a lo que varios pudieran pensar, en todo este asunto he mantenido siempre el respeto debido por Sandra Becerril; nunca he utilizado una palabra soez o un insulto en su contra. No es mi estilo. Si algunas otras personas lo hacen, es algo que no apruebo. Insultar a una mujer (o a un hombre) no es la forma de manifestar el descontento. Pido a todos moderación en ese aspecto. Recordemos además que este problema no se resolverá en los foros de Internet ni en los comentarios de los blogs, sino en los Tribunales. Si aquí se trata el asunto es por su carácter de hecho público: el plagio fue realizado en una página web y por eso es necesario dar a conocer lo ocurrido por el mismo medio.

    5. La vida personal de Sandra Becerril no me interesa. Aquí se trata estrictamente de un asunto profesional: el plagio de una obra de creación. Lo demás me tiene sin cuidado y sólo a ella y a los involucrados les incumbe.

    6. Comprendo que haya amigos suyos que la apoyen y me ataquen a mí, como hay personas que me defienden y la atacan a ella. Pero aspiremos a la objetividad: no se trata aquí de un asunto de animadversión. Yo ni siquiera la conozco ni había oído hablar de ella. Lo que yo denuncio es el plagio de mi obra: nada más.

    7. El asunto se resolverá conforme a derecho.

  15. Yo ni a favor ni en contra, al final cada quien tendrá que aportar los elementos que prueben su dicho, y la única forma de resolverse definitivamente será por la vía legal, creo.

    Pregunto ¿alguien conoce la opinión de la gente de Axxon sobre este asunto?, sería interesante conocerla.

  16. Creo que el comentario de Jesús, tan razonable, es excelente para cerrar esta discusión, y cerrada queda. La persona que se ha dedicado a enviar mensajes falsos puede dejar de hacerlo: las direcciones IP que ha utilizado están guardadas y señaladas como origen de spam.

    Vuelvo a insistir, eso sí, en mi propia posición. Esta nota no tiene que ver, por lo que a mí respecta, con ningún caso en particular; por lo tanto, resume mis juicios sobre el plagio en general. Las acusaciones de las que se ha hablado aquí serán aclaradas, o no, por las personas interesadas. La idea del plagio y los impulsos del plagiario (quienquiera que sea, en los casos famosos y en los que no lo son) me siguen pareciendo despreciables.

    Saludos a todos.

  17. […] aquí mi denuncia de robo de ideas y nadie me peló (buah). Un mes después de mi denuncia, aparece un comentario que yo NO escribí en el blog de Alberto Chimal (¿creen que yooo me iba a esperar todo un mes pa’ molestar a alguien que sí es […]

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